
Recorrer Mongolia a caballo es una forma de descubrir un territorio donde el horizonte parece no tener fin y la vida nómada sigue presente en el paisaje cotidiano. Las estepas abiertas, las dunas doradas y los valles verdes acompañan una travesía en la que cada jornada transcurre al ritmo de los caballos.
Cabalgar entre dunas, ríos y estepas
La experiencia puede combinarse con campamentos móviles de yurtas de lujo, gastronomía preparada por un chef y excursiones guiadas por jinetes locales. Una propuesta concreta es la Premium Equestrian Expedition, organizada por Mongolia Travel & Tours, un recorrido de ocho días que conecta el desierto de Bayan Gobi con los valles de Khangai.
El recorrido comienza en Bayan Gobi, una región donde las dunas de arena aparecen entre praderas, pequeños lagos y colinas rocosas. El contraste entre el terreno árido y la vegetación de la estepa crea un paisaje muy distinto al de los grandes desiertos tradicionales.
A caballo, el recorrido permite avanzar junto a jinetes y familias nómadas que conocen el territorio, atravesando caminos que cambian de aspecto a medida que se avanza. La propuesta de Mongolia Travel & Tours incluye jornadas de equitación y traslados en vehículos 4×4 entre las diferentes regiones del itinerario.
Después, el viaje continúa hacia Khangai y el valle del Orkhon, una región de praderas, ríos y colinas donde pastan caballos, yaks y otros animales. El paisaje invita a recorrer largas distancias sin perder de vista la inmensidad del territorio mongol.
Yurtas privadas en medio de la naturaleza
Una de las particularidades de esta experiencia es que el campamento se traslada junto con el recorrido. En lugar de regresar cada noche a un hotel, los viajeros se alojan en yurtas tradicionales instaladas en diferentes paisajes, desde las dunas de Bayan Gobi hasta los valles de Khangai.
El programa de Mongolia Travel & Tours contempla seis noches en yurtas de lujo y una noche en un hotel de cuatro estrellas en Ulán Bator. Las yurtas cuentan con camas cómodas, mantas de cashmere y baño privado ubicado en una estructura contigua.
El campamento también dispone de un espacio común para comer y descansar, conexión a internet mediante Starlink y electricidad abastecida por energía solar. La idea es mantener las comodidades de un alojamiento cuidado sin perder el contacto con el entorno natural.

Gastronomía bajo el cielo de Mongolia
El programa incluye pensión completa, bebidas sin alcohol y, en el campamento, vino durante las comidas y cócteles antes de la cena. También hay café preparado en máquina espresso y una carpa comedor donde los huéspedes pueden reunirse al final del día.
La gastronomía forma parte de la inmersión cultural. Entre las preparaciones tradicionales que se pueden descubrir en Mongolia están los buuz, pequeños bocados de masa rellenos y cocidos al vapor, y los khuushuur, empanadas fritas habituales en la cocina local.
Una inmersión en la cultura nómada
El recorrido no se limita a montar a caballo. La expedición incluye encuentros con familias nómadas y actividades vinculadas a las tradiciones de Mongolia, que permiten conocer de cerca una forma de vida estrechamente relacionada con los animales y los cambios de estación.
Entre las propuestas del itinerario aparecen una introducción al tiro con arco tradicional, un taller de cocina mongola y un concierto privado de música local. También se visitan el monasterio de Erdene Zuu, en Karakorum, y el monasterio de Tövkhön, ubicado en un entorno montañoso con vistas al valle del Orkhon.
Estas paradas suman una dimensión cultural a la aventura y permiten alternar las jornadas de equitación con momentos de exploración. Cada región aporta un paisaje y una historia diferentes, desde los antiguos centros religiosos hasta los valles donde todavía se desplazan las familias con sus rebaños.
