
En Menton, en la Costa Azul francesa, hay una mesa desde la que el paisaje del Mediterráneo forma parte de la experiencia gastronómica. Allí se encuentra Mirazur, el restaurante del chef argentino Mauro Colagreco, reconocido por su cocina vinculada al entorno, los productos de temporada y los ingredientes de sus propios jardines.
Un restaurante donde todo empieza en los jardines
En Mirazur, la experiencia empieza mucho antes de que los platos lleguen a la mesa. Mauro Colagreco trabaja con jardines de biodinámica y permacultura que abastecen su cocina, con frutas, verduras, hierbas y flores que marcan el ritmo de cada temporada.
El restaurante cuenta con aproximadamente cinco hectáreas de jardines, donde se cultivan ingredientes que después forman parte de sus creaciones. La propuesta busca aprovechar lo que ofrece la naturaleza en cada momento, en lugar de imponer una carta fija que permanezca igual durante todo el año.
Esta conexión con el entorno también se refleja en la ubicación. Desde el restaurante, situado en 30 avenue Aristide Briand, en Menton, se puede contemplar la costa mediterránea y el paisaje de la Riviera Francesa, con Italia a pocos kilómetros.
Un menú que cambia con las estaciones
En Mirazur, el menú sorpresa es una de las claves de la experiencia. La cocina se organiza a partir de los ingredientes disponibles, la cosecha de los jardines y los productos que llegan de pescadores y productores de la región.
El menú de nueve secuencias propone un recorrido por distintos ingredientes vegetales y sus combinaciones. Las flores, las frutas, las hojas y las raíces pueden convertirse en el punto de partida de platos que exploran colores, aromas y texturas. La idea es que cada visita tenga una identidad propia, determinada por el momento del año y los productos disponibles.
Por eso, más que elegir entre una lista extensa de platos conocidos, quienes reservan se entregan a una propuesta que va revelando sus sabores paso a paso. La experiencia combina técnica, creatividad y una mirada muy personal sobre los ingredientes.
Mauro Colagreco y una cocina con identidad propia
Nacido en Argentina, Mauro Colagreco llegó a Francia en 2001 para formarse en gastronomía y abrió Mirazur en 2006. Desde entonces, el restaurante fue creciendo hasta convertirse en una referencia internacional de la alta cocina.
En 2007 recibió su primera estrella Michelin; en 2012 obtuvo la segunda y, en 2019, alcanzó las tres estrellas. Mirazur mantiene las tres estrellas Michelin en la edición 2026, un reconocimiento que acompaña una propuesta basada en la creatividad y el vínculo con el territorio.
Su cocina no busca separar la gastronomía de la naturaleza, sino integrarlas. Los ingredientes locales, la biodiversidad y el aprovechamiento responsable de los recursos forman parte de una filosofía que también se refleja en las prácticas del restaurante, que cuenta con certificaciones vinculadas a la sostenibilidad.

Una experiencia para sumar a un viaje por la Costa Azul
Menton tiene un encanto particular dentro de la Riviera Francesa. Sus calles coloridas, sus jardines subtropicales y su ubicación junto al mar la convierten en una parada interesante para quienes recorren el sur de Francia. Reservar en Mirazur permite sumar una experiencia gastronómica a ese viaje, con una propuesta que conecta los sabores de la región con una vista abierta al Mediterráneo.
La visita puede combinarse con un paseo por el casco antiguo de Menton, una caminata por el puerto o una excursión hacia los jardines de la ciudad. También es posible cruzar la frontera italiana para conocer otros pueblos de la costa, una zona donde las influencias francesas e italianas conviven tanto en el paisaje como en la gastronomía.
Para organizar la cena, lo recomendable es consultar con anticipación el menú disponible, los precios y las fechas de reserva en el sitio oficial de Mirazur, ya que la propuesta cambia según la temporada y los cupos son limitados.
Una mesa donde el paisaje también se sirve
Mirazur propone una forma de descubrir la Costa Azul a través de sus ingredientes, sus jardines y la mirada de un chef argentino que construyó su proyecto en el sur de Francia. La experiencia reúne cocina de autor, productos de temporada y vistas al Mediterráneo en un mismo recorrido.
Para quienes disfrutan de los viajes donde la gastronomía forma parte central del destino, esta mesa en Menton ofrece algo más que una cena: una manera de conocer el territorio a través de lo que crece, se cosecha y llega al plato.
