Rutas escénicas icónicas: de la Ruta 66 a la Carretera Austral

Por Equipo Lugares
Viajar desde la Ruta 66 hasta la Carretera Austral es atravesar dos almas completamente distintas de Chile. Una respira tradición campesina y producción frutícola; la otra impone silencio, inmensidad y naturaleza intacta. Son apenas dos carreteras, pero juntas resumen la diversidad más extrema del país.

Ruta 66: el corazón rural de la zona central

La Ruta 66, conocida como el Camino de la Fruta, es un corredor clave para la exportación agrícola en Chile. Une Pelequén con el puerto de San Antonio, funcionando como vía estratégica entre la Ruta 5 Sur y la costa del Pacífico.

Su trazado atraviesa la Región de O’Higgins y parte de la Región de Valparaíso, cruzando valles fértiles, viñedos y predios agrícolas tecnificados. Durante la temporada de cosecha (noviembre a marzo), el tránsito aumenta considerablemente debido al traslado de cerezas, uvas y frutas de exportación, especialmente hacia mercados asiáticos.

Es una carretera mayormente pavimentada, de tránsito constante y perfil logístico, aunque conserva una identidad rural marcada. No es una ruta extrema, pero sí refleja con claridad el motor agrícola del valle central chileno.


La Patagonia en estado puro

La Carretera Austral (Ruta 7) fue iniciada en la década de 1970 como un proyecto estratégico para integrar la Patagonia chilena al resto del país. Se extiende por más de 1.200 kilómetros, desde Puerto Montt hasta Villa O’Higgins, atravesando las regiones de Los Lagos y Aysén.

A diferencia de la Ruta 66, aquí el viaje es parte esencial de la experiencia. Existen tramos asfaltados y sectores de ripio, además de cruces obligatorios en barcaza como el tramo Hornopirén–Caleta Gonzalo. El clima es impredecible incluso en verano, con lluvias frecuentes y cambios repentinos de visibilidad.

El recorrido bordea parques nacionales, reservas naturales y áreas protegidas, ofreciendo acceso a glaciares, lagos de origen glaciar y ríos de reconocimiento internacional para pesca con mosca. La planificación es clave: combustible, hospedaje y tiempos de traslado deben organizarse con anticipación debido al aislamiento de algunos tramos.


Un contraste que define a Chile

Ir de la Ruta 66 a la Carretera Austral no es solo recorrer kilómetros: es cambiar de escala. Del paisaje ordenado y productivo de la zona central se pasa a una geografía monumental donde la naturaleza domina por completo. Dos caminos, dos ritmos, dos formas de entender el viaje. En conjunto, una síntesis perfecta de Chile.

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