Latinoamérica alberga algunos de los hoteles más sofisticados del mundo, donde el lujo se expresa en cada detalle, desde la arquitectura hasta el servicio personalizado. Entre selvas, playas privadas, viñedos y grandes capitales, estas propiedades combinan ubicación privilegiada con experiencias diseñadas a medida para quienes buscan exclusividad.
🇧🇷 Rosewood São Paulo
En pleno complejo Cidade Matarazzo, este hotel redefinió el concepto de lujo urbano en Sudamérica. La propiedad combina un hospital histórico restaurado con una torre contemporánea diseñada por Jean Nouvel, donde arte, diseño y hospitalidad conviven en cada detalle.
Sus suites más exclusivas superan los 120 m², integran obras de artistas brasileños y terrazas verdes privadas. En 2026, las tarifas parten desde USD 1.200 por noche, mientras que las categorías superiores pueden superar los USD 3.500.
El spa Asaya, uno de los más sofisticados del continente, y su rooftop con piscina infinita lo posicionan como punto de encuentro de empresarios, coleccionistas y celebridades internacionales.
🇲🇽 One&Only Mandarina
Ubicado entre selva costera y acantilados frente al Pacífico, este resort es sinónimo de privacidad absoluta. Cada villa —en formato treehouse o cliff villa— cuenta con piscina infinita privada y amplias terrazas con vistas abiertas al océano.
En 2026, las tarifas comienzan alrededor de USD 1.800 por noche, mientras que las residencias privadas pueden superar los USD 8.000. El nivel de personalización es total: chef en villa, experiencias privadas en playa y traslados en helicóptero bajo coordinación exclusiva.
Su diferencial es claro: el huésped no necesita salir del complejo para vivir una experiencia integral de ultra lujo.
🇨🇱 Explora Patagonia
Dentro del Parque Nacional Torres del Paine, esta propiedad ofrece acceso privilegiado a rutas de exploración exclusivas. El concepto es todo incluido, pero orientado a expediciones de alto nivel en grupos reducidos.
Las tarifas en 2026 rondan los USD 2.200 por persona, incluyendo guías propios, caballos entrenados y logística privada para navegar glaciares o recorrer senderos técnicos.
Aquí el lujo no está en el exceso, sino en el acceso diferencial a paisajes únicos, planificación personalizada y silencio absoluto.
🇦🇷 The Vines Resort & Spa
En el corazón del Valle de Uco, con vista directa a la Cordillera de los Andes, este resort se convirtió en referencia del lujo vitivinícola sudamericano. Sus villas privadas incluyen piscina climatizada, hogar a leña y espacios exteriores íntimos.
En 2026, las tarifas parten desde USD 950 por noche y pueden superar los USD 2.500 en categorías premium. La experiencia estrella es crear un vino propio junto al equipo enológico y disfrutar de cenas en Siete Fuegos, el restaurante de Francis Mallmann.
El perfil de huésped combina inversores, amantes del vino y viajeros internacionales de alto poder adquisitivo.
🇧🇷 Belmond Copacabana Palace
Frente a la icónica playa de Copacabana, este hotel histórico sigue siendo una de las direcciones más prestigiosas de la región. Sus penthouse suites con terraza privada y mayordomo dedicado representan el máximo estándar de confort clásico.
Las tarifas comienzan alrededor de USD 1.100 por noche, pero durante el Carnaval de Río pueden superar los USD 6.000 en categorías superiores.
Su combinación de tradición, ubicación estratégica y acceso VIP a eventos exclusivos mantiene al Copacabana Palace como símbolo indiscutido del lujo carioca.
El nuevo lujo latinoamericano en 2026
El denominador común entre estas propiedades es la hiperpersonalización total: check-in privado, itinerarios diseñados antes de la llegada y experiencias cerradas al público general.
El lujo en Latinoamérica ya no se mide solo en estrellas o metros cuadrados. Se mide en privacidad, acceso y experiencias irrepetibles.
